miércoles, abril 22, 2015

Paz

Ustedes no saben quién soy. Nadie lo sabe.

Pude haber sido famoso, el héroe más grande de la historia reciente. Pero qué es la fama comparada con lo que tengo ahora (hablo de la absoluta libertad).

Diría que todo empezó cuando en mayo del 2001 recibí una visita inesperada. Un viejo golpeó a mi puerta y pidió entrar. No supe qué decirle cuando me refirió mi nombre completo, rut, y unas anécdotas de mi pasado que prefiero no recordar. Le pregunté cómo me conocía, y él me dijo que era un secreto a voces. Pero que lo entendería cuando en el futuro regresara en el tiempo hasta este instante, y le diera esta misma explicación al estupefacto individuo que ahora era yo. O sea, el viejo era yo mismo. Del futuro.

Me invitó a tomarme un trago y me reveló que el 11 de septiembre de ese mismo año tendría lugar el atentado a las Torres Gemelas de Manhatan. Me entregó una carpeta con todos los detalles. Si yo los estudiaba concienzudamente, dijo, podría subirme a uno de los aviones lo suficientemente preparado para evitar una mitad de la tragedia. Acto seguido se excusó para ir al baño y nunca más volvió.

Dudé del viejo, pero de todas formas me las ingenié para tener que tomar el vuelo 403 (el que se estrelló segundo, contra la torre este). Se lo dije a toda la gente que conocía, para que estuvieran preparados.

En la sala de embarque, mientras todos los pasajeros hacían la cola para entrar al avión, yo me alejé y me vine a donde estoy ahora. Oficialmente estoy muerto, como todos los demás a los que pude haber salvado si seguía la sugerencia del viejo. Oficialmente estoy muerto, pero sigo vivo. No se imaginan la libertad que eso significa.

Paz.