martes, mayo 28, 2013

una anécdota

después de años en el extranjero decidí volver a Chile
aunque solo fue por unas cuantas semanas
y el inevitable asado con los compañeros de colegio
tuvo lugar en mi casa
con los patos jeldres
los ratones castillo
los mejores elementos de mi generación etcétera
el asunto es que llegada la hora de los quihubo
la K. (inevitable amiga consagrada)
camboyana número uno de los valles y cerros de nuestra región
apoyó su mano en mi pecho
luego en los pasillos del baño me besó en los labios
y yo le dije que no podía ser
que tenía que confesarle algo

que mejor no porque ella lo iba a distribuir
las mujeres son demasiado chismosas
ay manu
me dijo ella
si yo ya sé que eres gay?
gay? yo?
pero quería confesarle que era brujo
una señal luminosa
no un ser humano
claro
le dije
porque no quiero darte a ti
significa que no quiero darle a ninguna mujer
ergo me gustan los hombres
no hay otra explicación posible